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El Colonialismo Italiano Moderno
Luis Antonio Camacho Agüero

La presente intenta ser una breve revisión de un capítulo importante de la historia italiana en el período comprendido entre la reunificación lograda en 1870 por Víctor Manuel II de Saboya y la II Guerra Mundial. Tras la unificación y los sucesos que sobrevinieron en la política y diplomacia internacionales, así como las presiones demográficas y económicas impuestas por el espacio geográfico del recientemente creado Reino de Italia propiciaron la aventura colonialista, la cual a semejanza de sus congéneres contemporáneas francesas, inglesas y germanas se sustentó en la necesidad de la explotación de materias primas que permitieran promover y sostener el desarrollo industrial que experimentaba la Metrópoli, en particular, las ciudades industriales de la Padania.

Pero el fracaso de la aventura colonialista italiana sobrevendrá pronto dado el desenlace de la II Guerra Mundial no bajo el signo de la Descolonización de África, sino como resultado de ser Italia en principio una de las naciones derrotadas en la guerra, lo cual le valió la derrota diplomática frente a los intereses de los Aliados en el destino de la administración de sus colonias, algunas nacidas (o restauradas) a la independencia y las otras sujetas a la administración de las Naciones Unidas.

Este período abarca desde la década de 1880 hasta el año de 1942, para entonces, los italianos aplicaron las diversas formas de colonialismo: factorías, protectorados y colonias. En la cúspide de su expansión, al final del período, Italia administraba los destinos de los actuales albaneses, libios, etíopes, eritreos y grandes porciones de la actual Somalía y de las islas del Egeo (Dodecaneso).
Contenido


Introducción 3
El Colonialismo del siglo XIX vs. el Colonialismo de los siglos anteriores 3
La Exploración de África 4
Las Factorías y los Protectorados Italianos en África 5
El siglo XX, La Expansión Territorial y Consolidación italianas en África 5
El Imperio Italiano colonial en África 6
La Decadencia colonial italiana 6
El Colonialismo Italiano tras la Segunda Guerra Mundial 7
Síntesis 8
Conclusiones 10
Bibliografía 11


Introducción
El colonialismo se define como el control de un país sobre otro país o pueblo (Encyclopaedia Brittanica, 2006) con fines económicos, par la explotación de recursos naturales, la expansión de los mercados comerciales de la Metrópoli o la extensión de sus medios de vida (Encyclopaedia Brittanica, 2006). El colonialismo surge como una manera de satisfacer las presiones económicas devenidas del desarrollo demográfico, económico e industrial alcanzado por las naciones.

Tras el Congreso de Viena de 1814 y los sucesos que se desencadenarán tras las revoluciones independentistas americanas, la mayor parte de los imperios coloniales existentes se ven severamente reducidos. Inclusive la gran ganadora tras las Guerras Napoleónicas, la Gran Bretaña verá necesaria reenfocar su atención sobre otros territorios como el Canadá, Australia, India y El Cabo para sobreponerse al efecto de la Revolución sobre América.

La necesidad de nuevos territorios por efecto de la expansión demográfica y económica de las naciones industrializadas de Europa supondrá el inicio de las exploraciones en África, Oceanía y al Polo Sur. La mayor atención sobre India por parte de Gran Bretaña generará presiones sobre porciones antiguamente ignoradas del mundo. Como resultado de las exploraciones devendrá el Congreso de Berlín de 1878 con el cual se sellará el destino del África y se dará inicio a una carrera por la ocupación del último palmo de tierra disponible en el Viejo Mundo.

El Colonialismo del siglo XIX vs. el Colonialismo de los siglos anteriores
En la historia del colonialismo pueden diferenciarse dos períodos distintos como resultado de las necesidades de las naciones colonizadoras y el grado de desarrollo de la producción manufacturera existentes.

El colonialismo de la era de los descubrimientos se caracterizó por la búsqueda de materias primas que soportaran las arcas de los Estados europeos y se caracterizará por la ocupación extensiva de los territorios por los colonos, así surgen las colonias americanas. Otro tipo de colonialismo, el colonialismo post-industrial tendrá un corte diferente al colonialismo de los siglos XV al XVIII dado que se sustentará en la explotación comercial extractiva, teniendo origen en empresas privadas, las compañías, luego evolucionarán a formas de administración ligadas al Estado metrolitano al requerir la incorporación de capital humano e inversiones de producción en los territorios.

El colonialismo practicado tras la Revolución industrial tuvo sus inicios en las factorías lusas, inglesas, holandesas y francesas establecidas en India durante todo el trascurso de los siglos XV al XVIII, siendo éste modelo el aplicado posteriormente en el resto del mundo. Una forma única del colonialismo post-industrial será el Protectorado, el cual permitirá de manera gradual la dominación de territorios organizados al poder de las potencias europeas.

Adicionalmente cabe destacar una distinción entre los modelos administrativos coloniales, el franco – español caracterizado por la centralización del poder en la Metrópoli y el anglosajón caracterizado por un nivel considerable de autogobierno de los territorios coloniales.

La Exploración de África
El conocimiento que hasta mediados del siglo XIX se tenía de África se limitaba principalmente a las costas exploradas antaño por portugueses y holandeses y a los establecimientos esclavistas de las costas Atlánticas ecuatoriales de Guinea. Será a partir de la mitad del siglo XIX que se produzcan exploraciones importantes al interior del continente negro. Las exploraciones de Park, Caillié y Barth previas a 1850 tuvieron lugar en el África Occidental entre el Sahel y el Sahara (Encyclopaedia Brittanica, 1989).

El interior del África ecuatorial y del sur será explorado por los británicos Stanley (1846 – 1873) y Livingstone (1871 – 1877), dando lugar a un conocimiento más preciso de la vastedad de las tierras africanas. Si bien las exploraciones abrieron paso al colonialismo en África, destacan las de David Livingstone que se además se plantearon como meta la expansión del Evangelio y el cese de la trata de esclavos (Encyclopaedia Brittanica, 2006). Para finales del siglo XIX toda África había sido explorada incluidas las fuentes de sus principales ríos: el Nilo hacia 1862 (Bartleby.com, 2005), el Níger y el Congo (Brittanica, 1989).

Las Factorías y los Protectorados Italianos en África
El colonialismo comercial basó sus operaciones en las factorías, centros discretos de explotación y comercialización de productos de un país con destino al país propietario de la factoría. Las factorías en el siglo XIX funcionaron como las bases de operaciones de las compañías coloniales, siendo a su vez usualmente los primeros asentamientos coloniales en los territorios a ser conquistados.

El modelo de las factorías tuvo su ejemplo en las costas del África oriental, entre ellos el Mar Rojo, donde entre 1869 y 1880 la Compañía Naval Rubattino adquirió puntos costeros alrededor del puerto de Assab de manos de los sultanes de la región. Hacia 1882 estas adquisiciones fueron transferidas al Estado italiano (Encyclopaedia Brittanica online, 2006).

Entendido en el derecho internacional como estado que cede parte de su soberanía a otro estado (Bartleby.com, 2005) constituyó una forma inicial de dominación de los futuros territorios coloniales por parte de las potencias imperialistas.

Hacia 1889 Italia había constituido diversos protectorados sobre territorios del noreste de Somalia, mientras que a finales del año, una compañía comercial habia adquirido los derechos sobre la costa sur somalí de manos de la Compañía Inglesa de África Oriental (Encyclopaedia Brittanica online, 2006). También, en la práctica y desde el punto de vista del Estado italiano con el tratado de Wichale de 1889, Abisinia constituía un protectorado italiano (Encyclopaedia Brittanica online, 2006).

El siglo XX, La Expansión Territorial y Consolidación italianas en África
A la llegada del siglo XX la política imperialista italiana le permitió el control sobre diversos nuevos territorios en África y Europa a expensas del Imperio Turco y del recién caído Imperio Austro Húngaro. En 1912 con la guerra ítalo-turca obtiene la Tripolitania y la Cirenaica turcas (Encyclopaedia Brittanica, 1989) y en 1920 con el tratado de Sèvres le ratifica Rodas y el Dodecaneso (Bartleby.com, 2005). Con el tratado de Saint-Germain de 1919 Italia se hizo del Tirol meridional, Trieste, el Friuli, Istria y las islas dálmatas (Bartleby.com, 2005.

En África oriental, Italia constituye en 1890 la colonia de Eritrea tras expandir sus dominios iniciales en las costas del Mar Rojo a Massaua (1885) y la altiplanicie de Asmara. Los enfrentamientos con el imperio etíope de Menelik II serán resueltos parcialmente por el tratado de Wichale. Por otra parte, hacia el este, los italianos en 1884 habían definido los límites con los británicos entre las áreas de influencia de ambos imperios coloniales, sin embargo la batalla de Adwa de 1896 cambiaría dichos límites a favor del imperio etíope (Encyclopaedia Brittanica online, 2006). Hacia 1905 el Estado italiano asume plenos poderes sobre las colonias italianas de Somalia. La colonia verá una expansión al sur con la cesión del valle del Jubba por parte de los ingleses hacia el año 1925 junto al puerto de Chissimaio (Encyclopaedia Brittanica online, 2006).

El Imperio Italiano colonial en África
Hacia 1930, Italia había consolidado sus posesiones sobre África que por entonces incluían los vastos territorios de las Mediterráneas Tripolitania y Cirenaica, el Sahara al sur de éstas, Eritrea en el Mar Rojo y la Somalia en el Cuerno de África. El último evento expansionista en la política imperialista italiana tendrá por objetivo a la resistente Etiopía.

Como resultado de la política militarista de Benito Mussolini, en 1935 se declara la guerra a Etiopía y esta es conquistada al año siguiente con la toma de Addis Abeba, convertida en la capital del Imperio Italiano del África Oriental. Las acciones llevadas a cabo por Italia contra un miembro de la Sociedad de Naciones demostró la inefectividad del organismo, lo cual es considerado una de las causas de la II Guerra Mundial (Bartleby.com, 2005) (Encyclopaedia Brittanica online, 2006). Al inicio de la II Guerra Mundial en 1939, Italia habría alcanzado su mayor extensión territorial, lograda además con la ocupación de Albania en ese año tras la huída del Rey Zog I (Bartleby.com, 2005).

La Decadencia colonial italiana
El acercamiento del gobierno Mussolini a las políticas y figuras de Berlín trajeron como consecuencia la entrada de Italia en la II Segunda Guerra Mundial y el descalabro del Imperio Italiano en África tras casi 75 años. Sin embargo, los acontecimientos desarrollados durante la guerra, entre ellos la destitución de Mussolini por Víctor Manuel III en julio de 1943, la disolución del partido Fascista y la rendición incondicional de Italia en septiembre (Bartleby.com, 2005) minimizaron las pérdidas italianas en Europa. Al fin de la guerra Italia había perdido todas sus colonias africanas teniendo que prepararlas a la independencia, al igual que las posesiones externas a la península Itálica (Istria, Dalmacia, Dodecaneso, Albania), Trieste (nacido como ciudad libre) e inclusive parte de la Venecia Giulia y algunos valles alpinos (Bartleby.com, 2005). La ciudad libre de Trieste regresó a Italia en el año de 1954 (Bartleby.com, 2005).

Las acciones de la guerra en las colonias ocurrieron principalmente en el frente norteafricano, donde las tropas coloniales italianas atacaron las fuerzas egipcias en 1940, siendo forzadas a retirarse nuevamente a Libia por los británicos. La incursión del Afrika Korps del ejército alemán supuso un breve avance de las líneas de ocupación aunque esta vez bajo dominio germano que ya ocupaba Italia (Encyclopaedia Brittanica, 1989). En el África Oriental la reacción provino de las fuerzas británicas y surafricanas desde Kenya, así los aliados se harían fácilmente del territorio retornando Hailé Selassie I al trono de Etiopía en 1941 (Bartleby.com, 2005).

El Colonialismo Italiano tras la Segunda Guerra Mundial
Al término de la II Guerra Mundial, las responsabilidades del Estado italiano sobre su imperio colonial en África Oriental y sobre Libia, incorporada como parte integral de Italia en 1939 (Bartleby.com, 2005) se limitaron a la preparación a la independencia de Somalia la cual fue formalizada en 1960 al fusionarse la Somalia italiana con la Somalia británica.

Si bien ése fue el fin de la aventura colonialista e imperialista italianas, la expansión demográfica, económica y cultural que experimentó Italia desde las Entreguerras pueden entenderse también como formas de colonialismo, un Neocolonialismo. En la década de los 30’ producto de la pobreza generalizada, en los 40’ como resultado de la guerra y el los 50’ por efecto de las hambrunas y la reconstrucción nacionales en Europa, cientos de miles de italianos emigraron a diversos países del mundo, especialmente a América.

Las oleadas emigrantes a América ocurrieron básicamente en dos periodos de la historia, uno a finales del siglo XIX por efecto de las políticas nacionales americanas de poblamiento, en la que los principales focos de atracción serían los Estados Unidos, el Brasil y la Argentina; y la oleada posterior a los años 30’ con destino principal a Suramérica entre ellos Venezuela y Brasil como principales receptores.

Las colonizaciones demográficas y culturales pueden considerarse tan importantes como las colonizaciones políticas y militares puesto que, al menos en el caso de los italianos en América, y en particular en Venezuela, han logrado asimilarse a la sociedad integrando sus modos de vida y costumbres a las de los nacionales. Actualmente, en Venezuela se estima existan 49.337 italianos de nacimiento residentes (MPD, 2002) si se considera una relación de 1:5 para estimar los descendientes de esta población se alcanzarían unos 300.000 italianos o descendientes de italianos en el país. El resultado de la colonización demográfica es la trascendencia de la cultura y modos de vida de la población colona en el país receptor.

Adicionalmente a la colonización demográfica puede mencionarse dentro del neocolonialismo el efecto ejercido por las empresas y compañías transnacionales, las cuales, a semejanza con el siglo XIX, surgen de la necesidad de abordar nuevos mercados y permitir una expansión del consumo de bienes fuera de las fronteras de la nación matriz. Sin embargo, un fenómeno diferente de este modelo es el flujo contrario de bienes que ocurre con la producción destinada a la Metrópoli mediante la mano de obra y condiciones menos costosas de los países sedes de las fábricas y complejos industriales.

Sin duda, el neocolonialismo ocurre como una expresión de las limitaciones demográficas y espaciales impuestas a las naciones, en las que sus mercados, materias primas y condiciones de producción resultan desfavorables al crecimiento de la actividad. La globalización, una forma de hacer negocios y de la economía es posible tenga raíces en este fenómeno del neocolonialismo.

Síntesis
La historia del colonialismo en Italia puede decirse que empezó de manera tardía debido a la también tardía formación de un Estado y Nación italianos con la capacidad para ejercer un papel de relevancia en el contexto internacional mundial. Solo hasta la mitad del siglo XIX Italia ejerce un papel internacional más allá de la esfera inmediata de sus vecinos con la participación del entonces Reino de Sardegna – Piamonte en la Guerra de Crimea de 1853 – 1856.

La unificación italiana permitió al recién constituido Reino de Italia la posibilidad de ejercer fuerza económica, militar y diplomática sobre las demás potencias europeas. Ello permitió un juego diplomático que orientado principalmente a la integración de Italia en el club de las potencias europeas la liberara de las aspiraciones territoriales de sus vecinos Francia y Austria, a la vez que le permitiera lanzarse a la aventura colonialista de las últimas porciones del mundo aún no ocupadas por algún interés colonialista occidental, principalmente la recién explorada África.

Durante la historia del colonialismo italiano se sucedieron las formas coloniales orientadas a la explotación comercial, a semejanza de los modelos inglés y holandés, la carrera colonial italiana inició mediada por compañías comerciales. Con el paso del tiempo, el Estado italiano se haría de las propiedades de dichas compañías y ejercería un colonialismo de estilo franco – español, haciendo necesaria la conformación de instituciones y servicios para los colonos.

El juego diplomático italiano internacional, favorable hasta el segundo cuarto del siglo XX, desencadenó con el acercamiento del gobierno de Mussolini al poder hitleriano la caída del Imperio Italiano colonial. Esta caída no se tiene su detonante en el solo desarrollo de la Segunda Guerra Mundial, sino que inicial en la invasión italiana del Imperio Etíope de Hailé Selassie I hacia 1938, momento cumbre del Imperio Italiano de África Oriental.

Tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial, rápidamente Italia pierde su imperio colonial de manos de las fuerzas coloniales británicas del África Oriental y la resistencia interna etíope, las colonias del Mediterráneo serán rápidamente vencidas requiriendo la intervención de fuerzas alemanas (el Afrika Korps), sin embargo, al final éstas también sucumben bajo el ataque aliado en combinación con las guerrillas musulmanas.

Al final, las colonias italianas nacerán a la independencia en dos turnos, las primeras como consecuencia directa de la Guerra y las segundas como consecuencia del movimiento de Descolonización de África de 1960.

Conclusiones

þ Italia hasta la unificación de Víctor Manuel II no jugó un papel importante en el escenario internacional, por lo que su entrada al club de las potencias coloniales resultó tardía.

þ Pese a lo tardío de su ingreso a la aventura colonialista, Italia logró hacerse con un Imperio colonial que por casi 75 años dominaría grandes porciones del llamado Cuerno de África, la costa del Golfo de Sirte, el Sahara y algunas porciones de Europa. En su mayoría estas posesiones fueron arrebatadas al Imperio Otomano extinto tras la I Guerra Mundial.

þ La alianza entre el gobierno fascista de Mussolini y el gobierno alemán nazi de Hitler supuso el desmoronamiento de la Italia colonial.

þ Tras la II Guerra Mundial y como resultado de las diásporas acaecidas durante fines del siglo XIX y mediados del siglo XX, puede hablarse de una continuidad en la historia colonial italiana debido a las importantes colonias de ciudadanos italianos esparcidas por el Mundo, la preservación de su cultura en los países receptores y la expansión comercio-industrial promovida a través de las transnacionales.



Bibliografía

þ Encyclopaedia Brittanica, 2006. Encyclopaedia Brittanica online. http://www.britannica.com visitada el 7 de Marzo de 2006. Site de la Encyclopaedia Brittanica.
þ Enclyclopaedia Brittanica, 1989. Atlas Histórico Barsa. Encyclopaedia Brittanica de México S.A. de C.V. México D.F.
þ Ministerio de Planificación y Desarrollo de Venezuela (MPD), 2002. Sistema Integrado de Indicadores Sociales para Venezuela. www.sisov.mpd.gov.ve visitada el 7 de Marzo de 2006. Site del MPD con indicadores demográficos y base de datos para búsquedas de información socioeconómica de Venezuela.
þ Bartleby.com, 2005. The Columbia Encyclopaedia. Sixth edition Columbia University Press. www.bartleby.com visitada el 7 de Marzo de 2006. Site con el contenido de la sexta edición de la The Columbia Encyclopaedia.


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