<indietro

Luis Luksic interpreta en Caracas el 3 de marzo de 1979

La carsada infiel

por Federico García Lorca
Espero tener el hígado como un vaso de leche sin ninguna mosca adentro ni cucarachas trepándose con el blanco líquido a mis bigotes, tampoco quiero acordarme de los cadáveres guardados en la alacena comidos por enormes ratas blancas al contrario podría suceder que las palabras pudieran incendiarse y quemar todos mis manuscritos y dibujos que he hecho y haré porque voy a hablar de la mujer ese ser más hermoso que todas las montañas en constante floración como si los ríos se parasen en vilo y escribiesen en el cielo con incierta caligrafía poemas a los senos y a las caderas a las rodillas de las mujeres a la forma de sus huesos que se sienten cuando se las toca,
Y yo que me la llevé al río creyendo que era mozuela, pero tenía marido
  al perfume que brota de la ondulación de sus cabellos, a la línea de marfil y humo de sus hombros, al lirio aromático de sus cinturas, a la gracia de dibujo japonés de sus pequeños dedos a sus manos de palomas dormidas, a su sexo oloroso a guayabas, a melocotones partidos como si siempre estuviese húmedo de jardines, hablo de la ternura endemoniada de su sexo que abierto al aire atrapa las mariposas, a las abejas y moscardones como si pudieran sacar la miel más preciada, pero hablo también de cómo siendo hermosa la mujer, la maternidad la vuelve más bella: todo su cuerpo parece languidecer y anda despacio y del suelo brotan flores para que su paso sea suave
y el hierro al contacto de sus manos se vuelve cristales conteniendo canciones de cuna para que duerma el niño antes de nacer y los árboles se inclinan como si quisiesen dar sombra también melodioso y aromática y la temperatura de su piel se dulcifica a la altura de porcelana transparente y no sólo las mujeres, las hembras de todas las especies parecen añadir poesía a la poesía de las formas para crear el momento desgarrador del nacimiento, sin las hembras no perdurarían las especies, sin las mujeres se habría parado la historia antes de hojear sus páginas y no debe haber nada más maravilloso que el amor,
sin luz de plata en sus copas, los arboles han crecido, y un orizonte de perros ladra muy lejos del río
el amor ha hecho a los pueblos, el amor aromó desde las cavernas a las primeras aldeas con el deleite de vivir, con amor se hicieron las grandes revoluciones y las grandes evoluciones combinándose como una polea de emociones; sin embargo el matrimonio es la tumba del amor, parecería que aun se vuelven feas las mujeres: pasan a ser propiedad privada, pierden su apellido cosa que no sucede con los hombres.
Lo más hermoso del universo la mujer se transforma en lo más feo: una mercancía que se guarda en la nevera del matrimonio para que no se pudra con otros amores y los hijos nacen en la misma nevera y a las hijas se las guarda en el freezer pero los hombres están en la eterna primavera de la vida para ellos el amor nunca muere y tienen todo el amor de las otras mujeres, en cambio la mujer no puede salir de la nevera y antes de que se inventaran las neveras como elemento de comparación existió el epíteto condenatorio de: adúltera y a ella se la puede matar impunemente por hacer lo que para el hombre es lo más corriente y natural.
Nuestra sociedad capitalista y las anteriores que se han mostrado totalmente incapacitadas para solucionar los problemas de la inmensa mayoría del planeta, el problema de los pobres, ni siquiera se ha planteado el problema de la mujer o lo ha hecho en forma débil y confusa con: el feminismo y otras corrientes vagas de la liberación de la mujer. Amarrada a quehaceres del hogar no pueden ser la mujer gaviota volando, se queda en sierva, en esclava, sin
Horario, vacaciones ni remuneración a menudo insultada o castigada tiene que levantarse antes que todos y acostarse más tarde...
Durante el sueño debe estar vigilante. Se la llama "madre de cien hijos" y se le carga el cuidado la alimentación y la vigilancia de todos y se le paga, si es que esto puede ser pago, con defender lo peor en forma llorona, de una sociedad en crisis queriendo utilizarla para impedir el avance, la transformación. El lenguaje está lleno de ofensas a ella y al niño cuando se quiere ridiculizar o desvalorizar algo se lo califica de femenino o infantil. Su belleza y, el atractivo de su cuerpo se usa para vender cosméticos, automóviles, refrescos y cuanto se desee. Por otra parte solo en muy contados casos dirige Estados y nunca revoluciones creando épocas nuevas. Son y han sido pocas las mujeres genios como si sólo los hombres pudiesen serlo.
El socialismo les ha dado guarderías infantiles e infinitas formas de esa liberación, ha eliminada los bajos salarios que se pagan bajos sólo porque la mujer es mujer pero tampoco el socialismo ha dado la solución aunque ha indicado la vía para hacerlo y es que aún todavía el socialismo no ha dado un Fidel Castro mujer ni un Ho-Chi Min ni un Lenin mujer no ha dado el socialismo un Carlos Marx y Federico Engels mujeres ni un Bolívar mujer ni un José Martí, ni un Cristo, ni un Picasso, ni un Isaac Newton ni un Guaicaipuro mujeres aunque ha dado el heroísmo de Haydée Santamaría.
Pero tiene que llegar una época donde aun se rompan las que aún en el socialismo son neveras donde el hecho de parir no sea forma de inferioridad. ¿Por qué la flor en el caso de las plantas ha de ser inferior al árbol? ¿Por qué la hoja caída sobre la corriente de las aguas ha de ser inferior al torrente?...
Devolver la dignidad al más pequeño objeto que la taza o la silla de pino blanco no sean mercancía que el agua no se venda ni se venda el aire del paisaje ni la tierra, ni se venda el color de las gentes que la piel del negro o del indio no sea mercancía a bajo salario que la mujer no sea mercancía a bajos salarios es decir todo esto que ocurre en la sociedad capitalista pero además se necesita la desaparición total del dinero de las policías de los ejércitos,
las guerras y los estados, la desaparición total de las diferencias de clases y todo esto con la energía atómica y todas las formas de energía puestas al servicio de los seres humanos y después quizás aun de todos los otros seres no se trata de la liberación de la mujer el término así planteado es un error se trata de la liberación de todos los seres humanos pero además de la desaparición del matrimonio y la familia monogámica actual que arrastramos como un lastre reaccionario.
La familia actual tiene que desaparecer como tuvo que desaparecer la familia de la sociedad esclavista, una sociedad donde los hijos no tengan nada que deberles a los padres y los padres esos tiranos azotadores de niños formen parte de un pasado de oprobio al que no se volverá donde los niños genios no sean sólo Mozart, Beethoven, Chopin y Rimbaud…
Una familia en la -que como decía Mayakovski- la madre sea por lo menos toda la tierra y el padre todo el universo donde se practique el amaor los unos a los otros no por razones de la ofensiva caridad o por razones de superioridad compasiva del que ama al que es amado, donde la religión (si es que existiera) no sea un motivo de desigualdad social como, en la India donde los intocables tienen que soportar un mundo de opresión horroroso impuesto por los brahmines que hacen de la cultura india un instrumento tremendo de opresión debido a una religión al servicio de las castas superiores contra las inferiores,
una sociedad donde haya desaparecido toda forma de cáncer social y aún el cáncer mismo y todas las enfermedades donde pueda existir la posibilidad práctica de la vida eterna o por lo menos renovable a voluntad y aun se abra a las otras especies su transformación y progreso cuando otra vez puedan los monos evolucionar a ser hombres y las hormigas si quieren puedan ser golondrinas cuando al fin hayamos dominado toda la naturaleza y la revolución pueda ser constante inaplazable, ilimitada.
Pregunto si hablar de ese futuro que parece muy lejano nos hace olvidar de los dramas del presente y de la lucha cotidiana, como si nos inyectásemos la droga de los sueños del futuro, pero es todo lo contrario.
Cristo supo inventar una droga del futuro dando la esperanza de una especie de socialismo de los buenos para el cielo y aun esa droga le sirvió para luchar contra los mercaderes porque combatía contra los ricos adulteradores de la vida y pudo dar fin con el imperialismo romano,
pero lo que pasa es que la tierra y el universo conquistados y dominados por el ser humano son mejores que los cielos de todas las antiguas religiones que siempre han tenido a ese tirano fascista que se llama Dios inventor del infierno y condenador de los llamados pecados ¡Una sociedad sin pecado ni ninguna forma de temor una sociedad de paz jamás turbada una sociedad donde toda la fantasía creadora del hombre haga posible la infinita la ilimitada libertad!
<indietro